Liderazgo en el teletrabajo

La calidad y la eficacia en la consecución de Kpis pondrá de manifiesto el saboir faire de un líder. Digamos que podríamos crear un nuevo dicho “dime los resultados que tu equipo tiene al final del ejercicio y te diré qué líder eres.”

Para Raymond B. Cattell:“El líder es quien produce una personalidad grupal diferente de la que habría si él no estuviese presente, y se mide su capacidad de liderazgo por la magnitud de los cambios efectivos en el rendimiento del grupo”

Coincidimos, entonces, en que la idea de que al líder no le define su puesto de trabajo es acertada. El líder ha de disponer de ciertas características personales que conlleven a la motivación y mejor rendimiento de los equipos. Eso de que se note que en el equipo hay un buen entrenador.

Para Peter Senge, el liderazgo hace referencia a “La creación de un ámbito en el que los seres humanos continuamente profundizan en su comprensión de la realidad y se vuelven más capaces de participar en el acontecer mundial, por lo que tiene que ver con la creación de nuevas realidades”. Este gurú de los Recursos Humanos va un poco más allá de las compañías y nos habla de grupos, en general, donde los integrantes, gracias a una reflexión o introspección directamente conectada con la realidad social y bien guiada, son capaces de dar de sí todo lo que es posible.

El teletrabajo está creando nuevas formas de liderazgo.  Estar acostumbrado a trabajar bajo la mirada atenta de un jefe disminuye la capacidad de autogestión y consideramos que, en este sentido, esta metodología de desarrollo de tareas puede significar un impulso considerable a la independencia y proactividad de los empleados

Un líder innato no es aquel que ordena una tarea para conseguirla, un líder espera que sus dependientes consigan identificar qué tarea es la que se necesita y la efectividad de los medios para llevarla a cabo. Un jefe debería de intentar aterrizar la idea que transmite el famoso proverbio chino “Regala un pescado a un hombre y le darás alimento para un día, enséñale a pescar y lo alimentarás para el resto de su vida”. De esta manera, cuando un empleado teletrabaja y el control de sus tareas por parte de su superior se vuelve más complicado, se verá obligado a desarrollar su propia autonomía para que los objetivos se alcancen con eficacia y calidad.

Para que esto ocurra, los profesionales con gente a su cargo deben de ponerse las pilas y empezar a quitarles los ruedines de la bici a sus equipos.

Hay, desde mi punto de vista, varias formas de hacerlo. Siempre se ha hablado de la importancia de predicar a través del ejemplo y, en base a esto, el líder que se busca hoy en día tiene que demostrar una resiliencia impecable tras un giro tan grande como está siendo la pandemia del Coronavirus. El saber adaptarse a los cambios, el no martirizar con la preocupación si no enseñar una ocupación efectiva, son cualidades esenciales para poder dirigir un equipo.

Por otro lado, la desconfianza en el propio equipo es de esos aspectos que, aunque se intente ocultar, siempre sale a flote. El líder debe de confiar en su propio criterio y en los integrantes de su departamento. Esto se demuestra a través de delegar tareas y conseguir que los empleados quieran esforzarse para conseguir un objetivo común. El diálogo y la buena comunicación, por tanto, son claves en la generación de confianza entre los miembros. La colaboración interdepartamental surge de la atención a las necesidades de los integrantes, es por ello que la escucha activa ha de fomentarse más que nunca intentando que el concepto de jefe se convierta en el concepto guía o líder.

En otro sentido, un guía profesional dentro de un equipo ha de tener especialmente claras las metas del negocio e ir alineado con la estrategia empresarial. Por ello debería de olvidar las horas dedicadas y fijar unos nuevos KPIs que puedan demostrar la efectividad del teletrabajo según los resultados.

Para que la comunicación interna y el liderazgo se desarrollen de la manera adecuada, la compañía ha de encargarse, más que nunca, de generar una cultura fuerte pero adaptable. Este precedente pandémico nos ha servido, entre otras muchas cosas, para dejarnos clara la idea de que todo puede cambiar en cuestión de minutos, o nos adaptamos o no sobrevivimos, esa idea es clave.

Precisamente un líder tiene que conseguir que el teletrabajo exprima todo el jugo de cada uno de los integrantes de su equipo, tarea complicada pero no imposible.

FUENTE: https://www.legaltoday.com/gestion-del-despacho/recursos-humanos/liderazgo-en-el-teletrabajo-2020-09-25/