Las actitudes en los equipos de trabajo

En el ámbito laboral podemos encontrar personas con conductas y actitudes diferentes. Hay compañeros que intentan afrontar las situaciones del modo más beneficioso posible, mientras que otros tienden a mostrar comportamientos que los perjudican y que afectan a los demás. Estos últimos indudablemente poseen actitudes negativas. Este tipo de actitudes debe ser erradicado ya que pueden dañar tanto las relaciones entre compañeros, como al funcionamiento de la organización.

ACTITUDES IMPRESCINDIBLES PARA ALCANZAR BUENOS RESULTADOS LABORALES

Cuando un empleado muestra actitudes negativas como pueden ser el individualismo, la pereza, la pasividad, la impuntualidad, un comportamiento grosero, la incapacidad para aceptar errores, la pérdida de tiempo, etc; su entorno se vuelve apático y desanimado, se desencadenan errores frecuentes y termina por afectarse la producción y otros procesos organizacionales.

Para mantener un ambiente laboral armonioso y alcanzar mejores resultados se deben modificar las actitudes negativas y convertirlas en flexibilidad, afabilidad, entusiasmo,  proactividad, etc.

Dos de las actitudes que considero imprescindible fomentar para que el trabajo en una organización sea efectivo son la comunicación asertiva y la cooperación. Me centraré en explicar cómo puedes mejorarlas  para optimizar tu rendimiento y el de tu equipo en el centro laboral.

LA COMUNICACIÓN COMO VÍNCULO PRIMORDIAL ENTRE COMPAÑEROS

La comunicación asertiva es una forma de expresarte en la que das a conocer tus ideas, sentimientos y necesidades de forma directa, segura y tranquila, a la vez que eres empático y respetuoso con los demás.

Para mejorar tu comunicación debes hacer contacto visual. Mirar a los ojos de la otra persona transmite confianza en sí mismo, además muestra interés por la otra persona y por lo que tiene que decir.

No olvides gesticular de forma apacible. Según los especialistas, la mayor parte de la comunicación ocurre de forma no verbal. Con tus movimientos transmites mucho más de lo que piensas, incluso de forma inconsciente. Un gesto adecuado puede convencer, persuadir, incluso transmitir más confianza que un discurso bien elaborado.

Sé conciso. Dominar la habilidad de comunicación o tener buenas actitudes comunicativas no significa dar largas charlas ni escribir interminables correos electrónicos. Enfócate en ser claro y preciso en lo que dices.

Escucha antes de hablar. Quien sabe escuchar es capaz de comprender a su interlocutor. Puedes crear empatía usando frases como “Cuéntame más sobre el tema” o “Me interesa entender por qué piensas así ¿puedes darme más detalles?”

Evita malos entendidos. No tengas miedo a hacer preguntas. Aclara todas tus dudas. Es preferible admitir cuando no comprendes algo, que tener malos entendidos en el futuro debido a lo que no comprendiste. Resume con tus palabras lo que has entendido para asegurarte de que estás en sintonía con tu interlocutor.

No interrumpas. Evita contaminar el discurso de otros con tus ideas. Escucha y respeta los puntos de vista de los demás, luego podrás exponer los tuyos.

Sé empático. Tener una buena actitud comunicacional no solo tiene que ver con el trabajo, también incluye preocuparse por el lado personal de los que te rodean. Resultan increíble las reacciones que se puede obtener de alguien si se muestra interés por su vida.

LA COOPERACIÓN LABORAL

La cooperación es una actitud fundamental en la vida en sociedad. Se basa en la organización de tareas para lograr un objetivo común. Para lograr mejorar la actitud de cooperación en el centro laboral se debe:

Acordar objetivos comunes. Se debe buscar un modo en que los objetivos individuales coincidan o sean satisfechos a medida que se satisfacen los objetivos comunes del colectivo de trabajo.

Desarrollar y seguir normas. Es necesario que se establezca qué se puede hacer y qué no por los miembros del equipo. Para que los demás no realicen acciones que te resulten molestas o que entorpezcan tu trabajo, debes tener en consideración lo que ellos necesitan y lo que les resulta adecuado e inadecuado.

Trabajar los problemas e inquietudes. Es importante que los equipos de trabajo tengan un espacio para abordar aquellas cosas que los incomodan, ya sean de índole profesional, como personal. Así pueden resolver los conflictos que emerjan a tiempo y evitar que estos influyan en el desarrollo del trabajo.

Desarrollar un interés común ajeno al trabajo. De ser posible, sería bueno que compartieras tiempo con tus compañeros afuera de la organización. Se ha demostrado que las actividades grupales, como un deporte o una afición en común pueden unir más a las personas.

FUENTE: https://www.cubahora.cu/sociedad/las-actitudes-en-los-equipos-de-trabajo